No te vengas abajo Puigdemont, ¡ahora no!
Tienes que acabar lo que has empezado. Ahora solo te queda declarar la independencia Otra vez pero esta vez con dos cojones. ¡No tinguis pena! ¡No tinguis por! Ahora la has cagado bien cagada. Jugabas a pensar que Mariano te detendría antesdomingo, 17 de mayo de 2026
Puigdemont no te vengas abajo
martes, 20 de septiembre de 2022
A Toro Pasado
Opiniones de Santi Vila (10 Setiembre 2022)
"La mayoría del Gobierno de Puigdemont éramos supercatalanistas, pero también españoles"
El único 'conseller' del Govern de Puigdemont que dimitió antes de la declaración unilateral de independencia de 2017, rememora aquellos momentos de efervescencia en Cataluña, los entresijos políticos del conflicto y la fractura del separatismo
Esta entrevista se realiza en la fecha que marcará para siempre la vida de este hombre, Santi Vila, al que todo el mundo recordará porque fue el único de los discípulos de Puigdemont en la revuelta independentista que decidió pegar un portazo cuando se asomó al abismo. Se fue con un mensaje en redes sociales: "Dimito. Mis intentos de diálogo nuevamente han fracasado. Espero haber sido útil hasta el último minuto al presidente Carles Puigdemont y a los catalanes".
Pero eso ocurrió un mes después de la fecha fatídica, el 7 de septiembre de 2017. Fue ese día cuando Santi Vila empezó a ser investigado por la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por varios delitos, prevaricación, malversación, desobediencia al Constitucional, al haber firmado el decreto de convocatoria del referéndum de autodeterminación.
acabó con una condena de 1 año y 8 meses de inhabilitación especial por un delito de desobediencia y multa de 2.000 euros, pero absuelto de malversación, por la que le pedían tanto la Fiscalía como la Abogacía del Estado siete años de cárcel. Hoy, Santiago Vila Vicente (Granollers, 15 de marzo de 1973) tiene aún pendiente un juicio por los incidentes de aquellos años del 'procés', el próximo 5 de octubre. Está acusado, junto al 'exconseller' de Cultura, Lluís Puig, fugado de la Justicia desde 2017, por el conocido como 'caso Sijena', una causa por desobediencia cuando un juez les ordenó que entregasen los bienes y obras del monasterio de esta población aragonesa, se negaron y tuvo que ser la Guardia Civil la que fuera a recuperarlos al Museo de Lérida. PREGUNTA. Me gustaría saber qué pensaba usted esos días, hace cinco años. No sé si le produce vértigo mirar atrás. La Fiscalía comenzó a investigarles, pero ustedes seguían adelante. ¿En ningún momento pensó parar por las graves ilegalidades que estaban cometiendo o ya había comenzado a madurar la dimisión?
RESPUESTA. Con la perspectiva que tenemos hoy, es evidente que en el Gobierno de Cataluña había dos almas: la de los consejeros que pensaban que se trataba de tensar la cuerda sin llegar a romperla y la de quienes querían poner en marcha un proceso de independencia. Yo estaba entre los primeros, que éramos supercatalanistas, pero también españoles, y en el Gobierno de Carles Puigdemont, sin duda, éramos la inmensa mayoría los que no queríamos romper España. Solo queríamos eso, tensar la cuerda para conseguir algo del Gobierno de Rajoy, una reforma constitucional o la renovación del Estatuto. Queríamos capitalizar una gran movilización ciudadana en Cataluña para poner al día lo que estaba enquistado desde 2010 [año en el que el Tribunal Constitucional dicta sentencia sobre el Estatuto de Cataluña].
P. ¿De verdad que no pensaban que estaban haciendo algo muy grave, más allá de lo que entendemos por tensar la cuerda? Ya les habían advertido de que era ilegal convocar un referéndum de independencia y lo convocaron…
R. En el peor de los supuestos, pensábamos que nos arriesgábamos a un delito de desobediencia y que, por interés de ambas partes, el choque de trenes nunca llegaría. Nunca, nunca, nunca imaginamos que el delito pudiera ser mayor que ese, desobediencia. Nunca. Nadie pensaba eso, nadie…
P. Vamos a ver, señor Vila, que después sucedió lo que sucedió: convocaron el referéndum, lo celebraron, lo dieron por bueno y declararon la independencia. No sé cómo se llevaba usted con Puigdemont, pero no había dudas de lo que estaba haciendo.
R. Me llevaba muy bien, éramos muy amigos y teníamos una relación excelente, quizá fue eso lo que me perdió… [risas]. Pero tengo claro que por la cabeza del 'president' Puigdemont tampoco pasó nunca la posibilidad de que Cataluña se convirtiera en un estado independiente. Nunca. En todo caso, pensaba que podría lograr una consulta pactada.
P. En fin, lo que está claro es que, si las cosas fueron como usted dice, a quien estaban mintiéndole era a los catalanes cuando les hablaban de independencia.
R. A quienes pensaban que iba en serio, sí, pero no a otros muchos que eran solo instrumentales y su objetivo solo era empoderar al Gobierno de Cataluña para que tuviera fuerza al negociar con Rajoy. Conozco a muchísima gente que estaba en esa posición, que presionaban, pero con los pies en el suelo.
P. ¿Usted sigue siendo independentista?
R. Yo nunca he sido independentista.
"Formo parte de los millones de catalanes que pensamos que España es una nación de naciones y un Estado compuesto"
P. Pero, a ver, usted firmó la convocatoria del referéndum de independencia, y ¿qué votó luego?
R. Sí, firmé la convocatoria del referéndum, es verdad, pero formo parte de los millones de catalanes que pensamos que España es una nación de naciones y un Estado compuesto. Me parecía absolutamente necesario forzar la actualización del acuerdo entre Cataluña y España. No olvide usted nunca que Cataluña está reconocida constitucionalmente como una nacionalidad por razones legales e históricas. Por eso, la Generalitat de Cataluña se restablece antes de que se vote la Constitución española, tras el regreso de Josep Tarradellas. Yo formo parte de esta tradición, catalanista y española.
P. Si, pero ¿qué votó usted en el referéndum?
R. Yo estaba dispuesto a darlo todo para que se pudiera votar, pero no era partidario de la independencia de Cataluña.
P. ¿Qué votó? ¿Sí a la independencia o no?
R. Yo voté que sí.
P. De acuerdo, ahí quería llegar porque es lo que no entiendo: usted dice que nunca ha sido independentista pero votó a favor de la independencia. Y era consejero. ¿No le parece, por lo menos, una frivolidad?
R. Es evidente que aquello no era una movilización legal, solo una movilización política, y, de hecho, al poco tiempo surgió el debate sobre cuántos de los que habían votado que sí a la independencia, lo hubieran hecho en el caso de que se tratase de un referéndum legal. Yo estoy convencido, por ello, de que el número de catalanes que están en la misma posición que yo ha crecido estos años, los que pensamos que juntos nos va mejor pero que España tiene que ser concebida como una gran nación, que lo es, pero una nación de naciones. El encaje constitucional del 78 estaba agotado por la torpeza de muchos y había que renovarlo. Dicho esto, sí que es verdad que debemos ser también autocríticos, porque en Cataluña tenemos la tendencia de ser más acusatorios contra el Gobierno de España que autocríticos. Desde ese punto de vista, en Cataluña ha faltado un principio de lealtad cuando nos hemos sentado en una mesa a negociar con el Gobierno de España. No siempre hemos acreditado adecuadamente la presunción de bondad y la defensa de un proyecto compartido. Hemos dado la sensación de que cada negociación no era más que una estación hasta llegar a conseguir el propósito final… En mi caso, mi propósito final es una España plural y diversa.
P. Ciertamente, ahora que lo dice, sí que es raro ver a un catalanista con un discurso de autocrítica. La falta de lealtad del catalanismo, por ejemplo, nadie suele decirlo…
R. Yo creo honestamente que, en aquellos dos años, 2016 y 2017, de los que no estoy nada orgulloso, perdimos el control porque las emociones y los sentimientos se apoderaron de la razón. Pero, admitido esto, también es verdad que necesitábamos reivindicar, por dignidad, el despropósito que se produjo en la sentencia contra el Estatut. ¿Falta de lealtad? Sin duda, sin duda. El catalanismo político, en esta última década, ha acreditado sobradamente su ideología, pero no tanto su españolidad. No siempre ha sido así, recuerde que en 1985 hasta el periódico 'ABC' designó a Jordi Pujol 'español del año'. Y era un proyecto radicalmente catalán, pero también español. En algún momento dejamos de defenderlo así, el catalanismo político dejó de sentirse cómodo, hasta que llegó el colapso a partir de 2010, como le decía antes.
P. Una cosa es la 'incomodidad' y otra es promover la ilegalidad, ¿no le parece?
R. El Gobierno de Rajoy, del que conservo buenos amigos, también era un Gobierno muy duro, que se podía mover poco por su electorado, y nosotros tensamos tanto la cuerda que acabó rompiéndose. De todas formas, en mi opinión, y esto no lo compartirá todo el mundo en Cataluña, lo que sucedió fue un despropósito porque nunca teníamos que haber llegado a aquel extremo. Ni Cataluña ni el conjunto de España se merecían, por su reputación, una crisis como la de octubre de 2017 e imágenes como las que se vieron, de señores mayores por el suelo cuando acudían a votar. Yo participé de ese despropósito y lo digo con toda mi pena. No lo repetiría.
P. Decía usted antes que la mayoría del Gobierno de Puigdemont no quería la independencia, pero, sin embargo, el único que dimitió fue usted…
R. Le podrán contar lo que quieran, pero le aseguro que la inmensa mayoría de los 'consellers' jugábamos esas cartas. ¿Fui el único que dimitió? Pues sí, es verdad, claro, porque me negué a hacer el gesto simbólico de una declaración de independencia, pero eso ya nos lleva a otra cuestión: la confianza que podíamos tener en la palabra de Rajoy como presidente del Gobierno. En privado, nos había dicho que no suspendería la autonomía de Cataluña si levantábamos el pie del acelerador, pero Puigdemont pensaba que, hiciéramos lo que hiciéramos, estaba decidido a suspenderla. Yo sigo convencido de que Rajoy no hubiera suspendido el autogobierno si hubiésemos parado, pero esto ya es historia contrafactual.
P. ¿Mantiene alguna relación con el fugado Puigdemont o le consideran un 'botifler', un traidor?
R. A mí Puigdemont nunca me ha llamado 'botifler' porque sabe que fui un 'conseller' leal. De hecho, seguimos en contacto y tenemos una relación correcta, cordial, pero distante porque políticamente estamos muy distanciados, aunque en lo personal solo puedo desearle cosas buenas.
P. El independentismo catalán siempre ha querido compararse con Escocia o con Quebec. ¿No le parece que la forma en la que se ha desinflado la Diada en solo cinco años demuestra que no tiene nada que ver?
R. En estos cinco años han pasado muchas cosas, como la pandemia, que no es poca cosa. En circunstancias tan graves y excepcionales, la ciudadanía aprecia a los dirigentes que están volcados en lo concreto, la salud, el empleo… También afecta mucho el desengaño, claro; el desencanto de ver cómo proyectos que aparentaban ser muy fáciles conllevan unos costes enormes de prestigio, de deterioro de la convivencia, de progreso económico… Quiero pensar que también la gente ha reflexionado en este sentido. En definitiva, la realidad catalana es muy compleja y creo que no admite comparaciones con la de Escocia o de Quebec. Ya veremos qué ocurre en adelante y si el presidente del PP, Núñez Feijóo, que tiene ahora los vientos favorables, le aplica si llega a la Moncloa la táctica del extintor de Pedro Sánchez o si viene con lanzallamas con los mismos errores del Partido Popular, como en 2017, que nos dejó a la intemperie a los moderados.
"Si gana el PP, espero que no vengan otra vez con el jarabe de palos porque sería un gran regalo inesperado para los más radicales"
P. Comparto, como dice, que el presidente Sánchez ha contribuido decisivamente a desinflamar el conflicto y pinchar el globo, pero lo más efectivo contra la ilegalidad fue la condena del Tribunal Supremo. Usted estaba en el banquillo. ¿Qué piensa?
R. Pues como usted señala, esta pregunta se la hace a alguien que es parte y, por tanto, no puede ser objetivo. De todas formas, yo cumplí condena, a mí no me indultó Pedro Sánchez; yo cumplí condena por desobediencia y creo que mi condena fue justa y proporcionada. Sin embargo, algunos de mis compañeros que fueron condenados por delitos de malversación y sedición sufrieron una pena desproporcionada. Esa situación es la que ha corregido el Gobierno de Pedro Sánchez, y así lo ha manifestado. Le repito lo de antes: en ningún momento pensamos que estuviésemos pudiendo cometer delitos de sedición y mucho menos de rebelión, porque en Cataluña no se rompió ni una papelera en esos dos años. Dicho esto, es evidente que cuando los tribunales recuerdan que incumplir las leyes tiene consecuencias, eso hace pensar a todo el mundo. Claro que sí. Como debe ser, porque no hay democracia sin ley. Pero reitero, y no soy nada sospechoso de ser socialista, que el PSOE de Pedro Sánchez ha sido providencial para la convivencia en Cataluña porque ha desactivado el victimismo contra España. Solo nos queda el problema de Puigdemont y, si se solucionara, todo volvería a donde tiene que estar, en los despachos. Las calles y las manifestaciones las carga en diablo, como sabemos bien.
P. Decía que mantiene una buena relación con Puigdemont. ¿Piensa seguir fugado siempre o va a entregarse?
R. Eso se lo tiene que preguntar a él. Lo único que le puede contar es lo que yo le digo a él, que es que sea muy prudente porque, aunque obtenga reconocimiento de las instituciones europeas, España es un Estado de Derecho con muy mala pegada, como ha acreditado. De modo que, si quiere volver a España, que lo tenga muy hablado a derecha e izquierda.
P. Le pido ahora que haga de analista político. ¿Qué supone la división interna del independentismo, como se refleja en esta Diada de 2022?
R. En esta Diada se encarna algo que era inevitable, el choque entre un independentismo pragmático, como el de Esquerra, y otro más intransigente y radical, vinculado a un sector de Junts per Catalunya. Estos apuestan por volver al colapso, por el 'cuanto peor, mejor', que es algo que no lleva a ninguna parte y ni siquiera tiene recorrido. Frente a eso, Esquerra ha actuado, a mi modo de ver, de forma valiente e inteligente, ha tomado conciencia de que un proyecto de independencia solo puede ser viable si es inmensamente mayoritario, incluso para la convocatoria de un referéndum. Por tanto, Esquerra ha jugado, razonablemente, la carta de la gestión, con la convicción de que solo tendrán el respaldo suficiente si acreditan que son mejores gestores que Madrid, más austeros y beneficiosos para los ciudadanos. Tienen que recuperar solvencia en la gestión y demostrar que están pegados a la realidad, que su idealismo no invalida el principio de realismo. Junto a eso, como hablábamos antes, la actuación del PSOE y de Pedro Sánchez, en concreto, ha sido muy sanadora, por el tono del discurso y por los indultos. Objetivamente, no ha afrontado nada de los objetivos políticos del independentismo, pero ha sido muy balsámico y conciliador. Solo con eso, los moderados del catalanismo nos sentimos muy reconfortados y puede contribuir a que se quede definitivamente atrás la crisis política que nunca se tenía que haber dado.
Esquerra ha jugado, la carta de la gestión, con la convicción de que solo tendrán el respaldo suficiente si son mejores gestores que Madrid
P. En todo caso, usted no dice que el independentismo catalán haya muerto.
R. No, no, para nada. El independentismo no ha muerto y esto debe ser un mensaje para la política en Madrid, a izquierda y a derecha. El problema político en Cataluña persiste y, una vez resuelto los problemas personales, hay que abordar el malestar social de una comunidad histórica que, por las razones que sean, objetivas o subjetivas, no se siente reconocida en un proyecto que tiene que ser compartido, que es España. Esto es lo que hay que reconocer y afrontar para que España sea un gran país y un proyecto de éxito.
P. Hablaba antes de Mariano Rajoy. ¿Tan mala fue su experiencia en su relación con ellos?
R. No, no se trata de eso, tengo una impresión inmejorable de algunos ministros de entonces como Méndez de Vigo, Rafa Catalán o Ana Pastor; gente que entendía que la diversidad era un valor y no un problema. Otra cosa es que quedaran atrapados por las circunstancias, como nos ocurrió a nosotros. Todos deberíamos aprender de lo ocurrido en aquel bienio y, si los socialistas vuelven a ganar las elecciones generales, que afronten las reformas políticas, además de aplicar el extintor. Pero si quien gana es el PP, espero también que hayan aprendido y que no vengan otra vez con el jarabe de palos porque sería un gran regalo inesperado para los independentistas más radicales e intransigentes. Fíjese solo en un detalle: cuando Pedro Sánchez presentó la moción de censura, los independentistas más radicales eran absolutamente contrarios a sacar de la partida a Mariano Rajoy. Contra el PP, el independentismo vivía mejor.
P. Un veterano sindicalista y político catalán, Joan Coscubiela, dijo en estas entrevistas que a Oriol Junqueras lo llamaban 'el cardenal Mazarino', aquel político italiano que comenzó luchando contra Francia y acabó sustituyendo al cardenal Richelieu al servicio de la corona francesa. Oriol Junqueras simula y disimula, dice Coscubiela. ¿Es así?
R. [risas] Déjeme que me reivindique, me va a permitir el egocentrismo: si en la primavera de 2017, Soraya Sáenz de Santamaría, que era vicepresidenta del Gobierno de Rajoy, hubiera confiado más en mí que en Oriol Junqueras, esto no hubiera colapsado. Otro gallo cantaría en Cataluña. No le puedo decir más, pero mis visitas a la Moncloa se pueden acreditar documentalmente porque los coches oficiales van y vienen.
"Si en la primavera de 2017, Soraya Sáenz de Santamaría hubiera confiado más en mí que en Oriol Junqueras, esto no hubiera colapsado"
P. Un aspecto que siempre me ha llamado la atención, como andaluz y como español es esto que repiten del 'encaje' y de la 'comodidad' de Cataluña en España. De lo que estamos hablando es de dinero, ¿no?
R. Bueno, no, no. De lo que hablamos es de compartir un proyecto. Fíjese en Barcelona, una ciudad brillante que ahora se siente acomplejada porque la comparan siempre con Madrid y algunos, yo creo que para pinchar, hasta dicen que la tienen que comparar con Málaga, que es una ciudad que va como un tiro, una gran capital del Mediterráneo a la que, por otra parte, adoro. Todo esto es hiriente para un barcelonés y muchos tenemos la sensación de que Barcelona, con el apoyo del Estado, sería una capital que de verdad jugaría en la primera división. Sin embargo, año tras año, el Estado lo que hace es beneficiar sistemáticamente a Madrid en detrimento de Barcelona. En esas, la única posibilidad de que no haya quien piensa que la independencia nos iría mejor, es con un Estado español que sienta como propias a Barcelona y a Madrid.
P. Bueno, a ver, igual está usted pasando por alto otros detalles no menores para ese declive, como la responsabilidad de la alcaldesa, Ada Colau, ¿no le parece?
R. Sin duda, sin duda; se lo está usted diciendo a alguien que es absolutamente anti-Colau. Tanto que ayudaré en lo que pueda para que se pueda producir un cambio en las próximas elecciones municipales, aunque en lo personal no puedo plantearme nada porque todavía no estoy limpio judicialmente de todo lo ocurrido en aquel bienio del 16/17.
P. Una última cuestión. Usted es historiador. ¿Y eso de que algunos colegas suyos digan que Cervantes, Colón, Santa Teresa de Jesús y hasta Leonardo Da Vinci eran catalanes?
R. ¡Ah! Esto es muy cachondo. A ver, yo restrinjo a la esfera privada todo lo referente a los asuntos identitarios. Lo importante es que nos una el patriotismo constitucional. Por lo tanto, en lo privado, que cada cual piense lo que quiera. ¿Es historia? No, hombre, nada académico, eso es un cachondeo, ruido irrelevante que forma parte del folclore de cada tribu y, por lo tanto, no hay que prestarle más atención a esos libros de caballería.
Esta entrevista se realiza en la fecha que marcará para siempre la vida de este hombre, Santi Vila, al que todo el mundo recordará porque fue el único de los discípulos de Puigdemont en la revuelta independentista que decidió pegar un portazo cuando se asomó al abismo. Se fue con un mensaje en redes sociales: "Dimito. Mis intentos de diálogo nuevamente han fracasado. Espero haber sido útil hasta el último minuto al presidente Carles Puigdemont y a los catalanes".
Fuente: Javier Caraballo
miércoles, 3 de abril de 2019
jueves, 6 de diciembre de 2018
Realidades paralelas
Se cree extraordinariamente culto, inmerso en un país franquista con toda la prensa engañando a toda la población, pero el está a salvo, siempre lleva un lazo amarillo en la solapa, para que todos vean que él está al tanto de la realidad, ha dejado de tomar el sol y bañarse en las playas, ahora pone cruces amarillas y luego las vuelve a poner todas las tardes, le sobra el tiempo, no trabaja ni estudia, de ahí su tiempo libre, vive en casa de sus padres, es feliz saludándose con los héroes del lazo amarillo, es como un saludo de esta raza oprimida por la represión a punto de extinguirse, está viviendo una deliciosa experiencia paralela, desde hace no se sabe cuando su amado país ahora es una nueva república, parece ser que el 1 de Octubre de 2017 hubo una guerra con miles de heridos, aunque el ni se enteró, hasta ahora ha tenido mucha suerte de que no le hayan encarcelado por sus ideas, al presidente que había antes lo iban a matar y por eso tuvo que huir, por eso es un exiliado, pasando hambre en un país lejano, doloroso exilio, está hacinado y apenas tiene para comer, ese presidente de gran prestigio internacional visitó Alemania, parece ser que declaró la República, no obstante se presentó a las elecciones autonómicas, aunque no las ganó sigue siendo el presidente porque uno que se llama Torra y que también es presidente lo dice, aunque ya intuía algo desde hace unos meses, parece ser que sea han celebrado unas elecciones ilegales, pero como se han ganado se han convertido en legales, el artículo 155 es inconstitucional y Puigdemont que no ha dejado de ser President nunca, aunque tampoco se acuerda muy bien de cuando lo votaron, se dedica a dar conferencias de prensa por toda Europa, para explicar técnicamente como se crea un nuevo estado con aclamaciones y gran éxito.
No se han ido las sedes de 4.500 empresas que estaban encantadas por estar y ahora los impuestos los pagarán en ese otro país de carceleros, los bancos se pelean en la intimidad por figurar en este pequeño país, pero de momento se han ido, seguramente no tienen tan buena información como él, todos los lideres europeos admiten a este simpático nuevo país: Catalonia. Las entidades de crédito y fondos Internacionales, perdonan la deuda y están ansiosos de dar mas crédito, eliminar la deuda existente con el estado, un préstamo para pagar a pensionistas y funcionarios y eliminar los 'problemillas' legales de desobediencia de la Constitución y Estatut.
tan bien gestionado en el que no hay paro y que nunca ha tenido corrupción ni se han pagado comisiones del 4%.
Puigdemont no morirá nunca, gobernará en holograma al igual que Franco, el nuevo Jefe de Gobierno que parece ser ha resucitado para fastidiar y reprimir a los pobres ciudadanos separatistas catalanes, (que son muchos mas que los que no quieren separarse) porque claro, son fachas.
Ahora en España han echado al que ganó las elecciones y han puesto un independentista, aunque antes lo era, luego no lo fue y ahora parece que lo vuelve a ser,
Como la situación es esta, el President de las votaciones ilegales se entrevistará con Sánchez, ese que perdía siempre las elecciones, pero como Rajoy era el sucesor de Franco, lo quitaron entre todos para poder seguir con la formación de la República, para pactar la entrega de las armas de la Policía Nacional a los mossos.
Ahora Gerard está contento, es CDR y le han dicho que si ayuna 2 días, no se que pasa pero es importante, por lo tanto el se siente una pieza clave, a veces ese que hace de President, Torra le confunde un poco, le pide que se muestre activo y luego le envía a los Mossos para que le aporren, tampoco entiende que ya que las cárceles dependen de la Generalitat, no la abra y los suelte, pero bueno ya se lo explicarán en sus grupos especiales de Wathapp.
miércoles, 3 de octubre de 2018
Gestionar fustración colectiva
El engaño del Independentismo catalán ya ha sido puesto en evidencia, personas relevantes se han estrellado, otros han saltado del avión en marcha y como siempre los últimos han quedado entre los escombros, las azafatas del procés no han avisado, humillados por el engaño colectivo, pero hay gente que aún a pesar de los síntomas, escombros, hierros retorcidos y daños no reconocen que ya no vuelan lo cuál solo puede producir hilaridad no solo en Europa, solo hay que ver la última entrevista de Puigdemont con tres periodistas belgas o las últimas declaraciones de Torra por una parte reprimiendo con duras cargas de los Mossos a los CDR y en público alentando a que actúen y diciéndoles que no tengan miedo, pero todo esto ¿no era la revolución ghandiana de las sonrisas y la paz?
Por un lado en sede Parlamentaria exige la Independencia basándose en un Referendum falso y en otra mesa a escasos metros negocia el Gobierno Autonómico.
Como era de esperar ahora los estudiantes y algunos 'ninis' del Comités de Defensa van como pollos sin cabeza, pegando a gente, parando trenes y asaltando Parlamentos sin orden ni concierto, incluso se permiten insultar al President, es lógico, ahora hay tres movimientos independentistas bien diferenciados y la desafección va en aumento.
Pero ahora la cuestión es:
Ya que no se va a explicar que todo fue un engaño y que las 'Perfomances` multitudinarias, no llevan a ningún lado, que el resto del mundo ya tiene sus problemas y que nadie admite que un 30% del censo imponga sus deseos al resto, ¿No tienen previsto que la gente engañada se de cuenta?
Lo único que hay es un Referendum falso y unas burdas manipulaciones, no hay represión, ni nadie roba mas que los últimos dirigentes catalanes, se acabó, ¡Dejenlo ya! y déjennos vivir en paz.
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| Oportunidad para suplir las carencias profesionales |
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| Un terrorista para dar miedo y un patán para dar risa ¿Quién eligió estos representantes para el proceso? |
Algunos catalanes ilustres no cayeron en el engaño, Sardà, Mercedes Milà, Jorge Javier Vàzquez o los Estopa, otros y esto les honra, acérrimos defensores, acudiendo y defendiendo el proceso en tertulias de radio y televisión, ahora al ver que es imposible al menos ya avisan que todo era una gran farsa, Bernat Dedéu, el que pedía la guerra para obtener la secesión, ya ha provocado que lo echaran de los medios propagandísticos, simplemente por descubrir el engaño, las mismas declaraciones de los creadores de la farsa en sede Judicial ya hablaban de simbología (Forcadell) o de 'farol' (Ponsatti), cosa que no dijeron a la gente que se ha jugado su patrimonio, su trabajo, su bienestar y lo mas importante la convivencia.
Se echa en falta una declaración pidiendo perdón y que todo era imposible desde el principio, verdaderamente sería lo único que podría solucionar parte de la fragmentación social. Artur Mas debiera asumir ese papel como instigador, ahora de 'rositas' mientras sus seguidores les espera una temporada entre rejas o fuera del país que querían independizar. Solo por los perjuicios causados a los ciudadanos ya justifican de sobras sus encarcelaciónes.
La ficción política: tres operaciones
Según Rancière, una ficción política hace tres operaciones simultáneas: crea un nombre o personaje colectivo, produce nueva realidad e interrumpe la que hay.
- Personaje colectivo no expresa ni refleja un sujeto previo, sino que es la creación de un espacio de subjetivación -esto es, de transformación de los lenguajes, las percepciones y los comportamientos- que simplemente no existía antes. Es decir, ese personaje colectivo no estaba ya contado entre las partes de la sociedad como grupo real, colección de individuos con tales o cuales características, cuerpo objetivable, ni siquiera latente. Existe cuando se manifiesta y se declara a sí mismo como existente, autodenominándose. Por esa razón nunca aparece como una realidad clara y distinta (una cosa, un sujeto o una sustancia), sino más bien como un fantasma: borroso e intermitente, inasignable e incorpóreo, precario y móvil, perturbador e ilegítimo.
- Nueva realidad Ese nombre o personaje colectivo interrumpe la realidad en tanto que mapa de lo que se puede ver, sentir, hacer y pensar. El marco que determina lo posible y lo imposible, lo visible y lo invisible, el sentido y el ruido, lo real y lo irreal, lo legítimo y lo ilegítimo, lo tolerable y lo intolerable. Interrumpe asimismo la realidad entendida como orden de las clasificaciones, las designaciones y las identidades que hacen a las cosas a ser lo que son. La distribución jerárquica de lugares, poderes y funciones: división del todo social en categorías, grupos y subgrupos; asignación de cada cual a una casilla, con un papel y unas capacidades determinadas, según tales o cuales predicados o propiedades (títulos, origen, estatus, rango o riqueza), etc.
- Interrumpe la que hay Esta realidad (como distribución jerárquica de los lugares) no es menos “ficticia” que la ficción, pero no se reconoce a sí misma como tal. Se hace pasar por lo único que hay y puede haber. Busca siempre fundamentarse y justificarse en un supuesto ser-así de las cosas. Odia los puntos vacíos o polémicos, los restos que no encajan en su distribución de las partes (los elementos flotantes o inasignables).
El personaje colectivo de la ficción política produce nueva realidad porque redefine el mapa de lo posible: no sólo modifica lo que se puede ver, hacer, sentir y pensar acerca de la realidad, sino también quién puede hacerlo. Impugna la distribución jerárquica de lugares y funciones en nombre de las capacidades de cualquiera y la igualdad de las inteligencias. Muestra paisajes inéditos: hace ver cosas que no se veían, pone en relación lo que estaba disperso, hace surgir otras voces y otros temas, otros lenguajes y otros enunciados, otras escalas y otros razonamientos, otras legitimidades y otros hechos. Y ofrece ese paisaje inédito a todos, a cualquiera. Como un don, un regalo, una nueva posibilidad de existencia.
La ficción política interrumpe y crea, crea e interrumpe. Simultáneamente. Es un poder de desclasificación y un poder de creación. Hace lo común deshaciéndolo, deshace lo común y lo rehace.
Pero el resultado final es una parodia hecha por unos pocos con el dinero de todos, que aparte de provocar hilaridad en el resto de países, daña la credibilidad, el consumo y el bienestar, 4.538 empresas han cambiado su sede social, es cuestión de tiempo que al igual que pasó con el Quebec, esta región pase de ser locomotora a vagón de cola.....
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lunes, 11 de diciembre de 2017
Independentismo irracional

Xavier Albiol presidente del PPC y candidato a la Generalitat, es lo que podríamos llamar un político incorrecto de verso suelto, incómodo para su partido, se esfuerza como algo personal, pero lo único que consigue es sumergirse en las encuestas, como arenas movedizas, cuánto mas te mueves mas te hundes.
Ahí está la clave, para desentrañarlo hay que buscar el 'target' de la Independencia, la mayoría gente muy joven, adinerada, estudiantes, okupas, un grupo indefinido de gente con una buena profesión o funcionarios de alto nivel y jubilados de arraigo en Cataluña, básicamente afincados en pueblos pequeños del norte de la región, el techo 2,100.000 personas sobre un censo de 5.515.000 pero beneficiados por la ley de Homs, que otorga mas representatividad a los pueblos pequeños.
Todas las premisas positivas se han incumplido como un castillo de naipes, pero no sirve, por que esto es un caso de suicidio colectivo, una ensoñación utópica, a un mal estudiante si le ofreces llegar a un objetivo en lugar de estudiar hará de todo, aceptará sin duda perder un mes de clase a cambio de utilizar su cuerpo para paralizar el AVE, cerrar autopistas, o impedir registros judiciales, aunque no se le explique muy bien ese engranaje a donde conduce, a un padre de familia si le ofreces ser héroe por un día sin riesgos, formando parte de una cadena una mañana, se le ofrece ser catalán de primera, podrá hacerse fotos que colocará en el comedor, aceptará aunque no tenga arraigo sea de Jaen o de Marrakech, por eso Arrimadas acierta, ella vende futuro, ilusión vestida de realidad, su mensaje es positivo, no sirve la concordia repleta de ambigüedad que ofrece Iceta entre baile y baile o el castigo que ofrece Albiol pues reactiva la parte masoquista y placentera de este suicidio, durante estos seis años se ha vendido una revolución cuyo placer estriba en si misma y no en su consecución (que se ha demostrado que es nefasta), encontrarse en las manifestaciones, insultar, escupir a un policía que sabes que no te va a pegar, hacerte selfies votando en un acto ilegal, filmarte delante de un antidisturbios, como si fuera una atracción mas de Port Aventura.
El estado iba dejando hacer mientras el tema fuera un juego, eso si muy bien montado con el dinero de todos, desviaba el centro de atención de su corrupción, hasta que comprendió que la masa social que se iba sumando era ya incontrolable, por otra parte la antigua CIU también infectada de irregularidades y concretamente Artur Mas, decidió utilizar este movimiento y sumarse al populismo para envolverse en la bandera, el movimiento cuajó sin que se lo esperara nadie, Mas se sintió profeta de su tierra durante estos años y se despertó de golpe cuando el TSJC le cobró la cuenta de su sueño, pero ahora ya se les ha ido de las manos, les viene grande y lo peor han dado visibilidad e importancia a terroristas, activistas antisistema, antieuropeistas, anticapitalistas, okupas y drogadictos sin contar con los intereses desestabilizadores de otros gobiernos que ven una oportunidad de debilitar a Europa, el nacionalismo se puede extender y derribar los Gobiernos uno a uno como fichas de dominó, han intentado pararlo y no pueden.
Cabría preguntarse cómo una entidad como Omnium o ANC tienen tanta facilidad para reunir el dinero para pagar las fianzas y la conveniencia de que sean los presuntos delincuentes los que afronten dicho gasto.
Llegados a este punto, la única receta que funciona es la justicia y la contundencia, porque para muchos este movimiento es para conseguir un arraigo que no tienen (emigrantes) que al igual que la colonización americana repartían el territorio entre los primeros que llegaban, para otros es simplemente llenar el hueco de una vida vacía ya en el ocaso de la misma, es sintomático ver las edades de los CDR, desde luego no en edad trabajadora, al margen de las noticias internacionales, cuando en una manifestación insultes o escupas a un antidisturbio y te caiga una merecida colleja, si tiras una valla, o quemes un container de basura te detengan y lo tengas que abonar a parte de una multa administrativa, pero que la pague el usuario o su familia, no una entidad creada para ir desestabilizando.
Si las cosas van como tienen que ir Arrimadas, puede ser la futura presidenta de la Generalitat y mas adelante el PSC tomar la alcaldía de Barcelona. Y entonces será el momento de desactivar con consenso adoptar las medidas básicas para que esto no vuelva a ocurrir jamás:
Posibles soluciones:
- Lo primero cambiar la ley electoral que prima a los partidos propios de las autonomías, instalar la segunda vuelta o primar a los 2 partidos mas votados, en algunos países se otorgan 50 diputados mas.
- A partir de aquí y una vez demostrado el perjuicio local y económico, de procesos separatistas. Los partidos cuyo programa se base en desobedecer, saltarse las leyes o tomar decisiones de forma unilateral, (cómo está haciendo actualmente ERC, CUP y JxCat (que aún dice que es el President) se ilegalizan, como se hizo con el partido de los etarras en el país Vasco, como si apoyaran el racismo o la xenofobia. En Alemania, EEUU y otros países democráticos ya funciona así y no nos escandalizamos.
- El principal argumento del movimiento independentista es que cuando Puigdemont pise territorio español sea detenido, tienen un martir, porque los demás han salido un poco tiquismiquis, quejándose del menu o si les ponían canciones y encima gratis pues ha pagado la fianza ANC (o sea todos).
- Que las personas que estén detenidas, encarceladas o en procesos judiciales, no puedan presentarse a las elecciones.
- CUP, ilegalizado, no puede ser legal con un programa solo habla de desobediencia.
- Omnium, sin subvenciones e ilegalizado.
- ANC, sin subvenciones e ilegalizado.
- JuntsxCat disuelto con opción de reaparecer como PDcat en caso de que opten por el separatismo fuera de la Constitución.
- ERC disuelto o con opción a reaparecer como la ERC preindependentista.
- Recuperar competencias en educación.
- Controlar competencias económicas hasta resolver la deuda.
- Cambiar la dirección de TV3, para que sea plural.
- Eliminar subvenciones a medios de comunicación y entidades con fines políticos.
- Encarcelar a los responsables del fracasado golpe de estado: Puigdemont, Junqueras, Trapero, los dos jefes de ANC i Omnium y Carme Forcadell y funcionarios necesarios, un mínimo de una legislatura para dar tiempo a normalizarlo todo.
- Avisar a todos los agentes de los mossos, que si no cumplen estrictamente las órdenes de la fiscalía y favorecen una ideología política (la que sea) en contra de la legalidad española, serán automáticamente cesados y expulsados del cuerpo.
- Los bomberos que se manifiesten con uniforme políticamente, o se enfrenten a las fuerzas del orden serán expedientados, no me imagino a un antidisturbios peleándose por apagar un fuego, cada cual en su función.
- Las huelgas políticas deberán ser declaradas ilegales, una huelga no puede plantearse como una estrategia para 'parar' un país con objetivos políticos.
- Los Inspectores de enseñanza y profesores que se demuestre que son tendenciosos políticamente y utilicen a los niños para manifestaciones, deben ser apartados de la enseñanza
Se asumen unos días los que sean, de lloriqueos, manifestaciones con velas cantando 'els segadors', flagelaciones varias, azotes en público, huelgas, eso si con escrupulosos servicios mínimos y control de 'verdad' a piquetes, si se provocan daños en el mobiliario urbano, buscar responsables subsidiarios, partidos o padres en caso de menores, restituir y detener y multar según la gravedad, (por ejemplo parar el AVE como se hizo recientemente), a los funcionarios en huelga se les descuentan los días en que participen, después poco a poco calma, pero sobretodo que quede claro que el que la hace la paga, para que quede claro que fastidiar a la sociedad no es gratis, eso nos dará una década de tranquilidad para arreglar las cosas y para la gente que no le guste sentirse reprimida, y quieran ser revolucionarios la opción y facilidades para irse a vivir al extranjero una temporada a algún país democrático como Venezuela, Irán o Cuba.
sábado, 18 de noviembre de 2017
The Game is Over..... 3 errores.
- Subestimar fuerza del sentimiento.
- Perjuicio económico.
- Apoyo Internacional.
Una de las primeras cosas que el visitante a Madrid notará estos días son las banderas españolas que engalanan los balcones de la capital (…) lo mismo ocurre en otras ciudades españolas. Es un símbolo de cómo la crisis provocada por la decisión del gobierno regional de Cataluña de organizar un referéndum ilegal según la Constitución española y declarar después la independencia, ha despertado el dormido nacionalismo español, incluso entre el 54% de catalanes que según una encuesta reciente se oponen a la independencia.
Una bandera que por razones históricas se había visto hasta ahora por algunos españoles como divisiva, ha sido abrazada como un símbolo de unidad nacional y desafío ante lo que muchos consideran una crítica injusta en los medios internacionales a la respuesta que España dio al referéndum.
Subestimar la fuerza del sentimiento que la ofensiva por la independencia provocaría entre los catalanes pro-españoles y en otros lugares de España, fue sólo el primero de una serie de errores de juicio que cometieron los líderes separatistas catalanes, cinco de los cuales incluido el antiguo presidente (…) están ahora exiliados en Bélgica. Otros ocho están en prisión con cargos de sedición , rebelión y malversación de fondos públicos.(…)
La creencia de que Cataluña es como la piedra angular de un arco -quítala y el país se desmoronará- ha asegurado un fuerte respaldo público a los estrictos esfuerzos de Madrid para que se respete la Constitución y el estado de derecho, que han supuesto imponer el gobierno directo en Cataluña y convocar nuevas elecciones regionales (…).
Los líderes separatistas catalanes también fracasaron al no anticipar el daño económico causado por su apuesta por la independencia. Desde el 1 de octubre, cuando por un momento pareció como si el Estado Español hubiera perdido el control, 2.276 empresas que representan el 85% de la capitalización de mercado de la región y el 36,5% de PIB regional, han abandonado Cataluña, trasladando su domicilio social a otros lugares de España (…).
En particular, los dos mayores bancos de la región, CaixaBank y Sabadell, han trasladado sus sedes en una apuesta para tranquilizar a sus depositantes. Estos movimientos erosionarán la base fiscal de Cataluña, especialmente si los puestos de trabajo y servicios les siguen. Hablando en un mitin en Barcelona el fin de semana, el presidente Rajoy animó a las empresas a quedarse en Cataluña para evitar causar más daño a la región.
En tercer lugar, los líderes catalanes juzgaron mal la reacción internacional a su apuesta por la independencia. Contaban con el apoyo de otros países de la UE que esperaban que actuarían como intermediarios con Madrid. Pero si los separatistas catalanes han obtenido alguna simpatía popular internacional tras los disturbios con la policía el día del referéndum y tras el encarcelamiento de los líderes catalanes, ni un solo gobierno extranjero ha reconocido la declaración de independencia de Cataluña.
Al contrario, especialmente los gobiernos de la UE se han alineado tras Madrid insistiendo en que es un problema interno que debe resolverse con respeto total a la Constitución española y el estado de derecho. En particular, la UE ha señalado que una Cataluña independiente no podría contar con su entrada automática en la UE o con pertenecer a la eurozona: para otros estados miembro, muchos de los cuales enfrentan amenazas separatistas, se trata también un problema existencial.
Madrid es prudentemente optimista en que gracias a esos errores de cálculo, los separatistas están perdiendo impulso y que los partidos independentistas no lograrán la mayoría en el parlamento catalán en las elecciones de diciembre.
Los ministros españoles destacan que la imposición del gobierno directo y el arresto de los líderes catalanes no ha provocado desórdenes generalizados como algunos habían predicho. También creen que el fracaso de tres partidos independentistas al no lograr un acuerdo para ir juntos a las elecciones como hicieron en 2015, refleja las divisiones tácticas entre separatistas.
También creen que la causa separatista fue dañada por la admisión de la presidenta del parlamento catalán Carme Forcadell en los tribunales la semana pasada, de que ella consideraba la declaración de independencia como “simbólica” y en el futuro respetaría al ley española.
Madrid cree que incluso si los 3 partidos independentistas ganan la mayoría de escaños (…) no todos los partidos desearán continuar con la actual confrontación.
La cuestión crucial es qué ocurrirá si los partidos independentistas ganan la mayoría y optan por continuar la confrontación o siguen adelante con un nuevo referéndum. Los ministros españoles son reacios a contemplar ese escenario, pero resaltan que Cataluña permanecerá bajo gobierno directo de Madrid, que el Gobierno tendrá control total del presupuesto e instituciones catalanas hasta que un nuevo gobierno catalán sea elegido, y [el 155] podría ser reimpuesto si en algún momento ese liderazgo rechazara observar la legislación española.
Lo cierto es que Madrid no se echará atrás en su defensa de la Constitución española y la integridad territorial. De hecho, las banderas que ondean en los balcones españoles sugieren que la mayoría de españoles no esperan menos”.
Doncs el diari neoyorkí té raó: la majoria de catalans volem seguir sent espanyols, el xoc econòmic ha estat nefast per Catalunya i els governs estrangers recolzen la unidad de España. Y si el nacionalismo sigue en sus trece, millones de catalanes estaremos encantados de seguir con el 155.
sábado, 11 de noviembre de 2017
El apestado de Bruselas
Carles Puigdemont empieza a ser la tieta de Serrat, a «la que ningú no vol si un bon dia pren mal». Y mientras desde Bruselas intenta reivindicarse como el legítimo presidente de la Generalitat
–y no de la república catalana que él mismo declaró, por lo visto simbólicamente, según admitió ayer Carme Forcadell–.
Desde Barcelona se le ve cada vez más como a un pobre chiflado que quema sus días dando de comer a las palomas de la Grand Place.
Si con su fuga abandonó a su gobierno, a su partido y a su pueblo, ahora es él quien está siendo abandonado y a todo el mundo incomoda su voluntad de presentarse a las elecciones de diciembre. La candidatura presidencial que reclama, integrada por la totalidad de las fuerzas independentistas, es vista como un lastre por igual por todos los secesionistas. Esquerra, en su equilibrio permanente por tratar por todos los medios de separarse del PDECat sin que se le note un excesivo afán por ganar las elecciones, accedió a la lista unitaria pero con la condición de que estuvieran realmente todos, desde la antigua Convergència a la CUP, pasando por los escindidos de Unió y el dimisionario Dante Fachin de la franquicia catalana de Podemos. La CUP decidirá este sábado en una de sus famosas asambleas cómo se presenta a las elecciones, pero ninguna de las cuatro opciones que someterá a votación incluye compartir cartel con los neoconvergentes.
En la misma medida, el propio partido de Puigdemont, que por cierto todavía preside Artur Mas, no quiere a la CUP de compañera de viaje, tanto por su extravagancia como por el resentimiento personalísimo de un Mas al que los anticapitalistas «tiraron a la papelera de la Historia». En lo que sí coinciden la CUP y el PDECat –para no quedar mal ante parte del electorado de buena fe que piensa que la lista única soberanista es la mejor opción– es en echar la culpa de la ruptura de la «unidad» a ERC, porque les come electorado por la izquierda y la derecha.
El pasado viernes, la coordinadora general del PDECat, Marta Pascal, explicaba a la prensa que su partido celebraría primarias para elegir al candidato. Pero el mismo día al cabo de pocas horas, el señor Puigdemont, desde Bruselas y sin previo aviso, oficializaba su disposición a ser candidato de una lista unitaria independentista.
La nueva "puigdemonada" tenía un doble filo:
Se saltaba a la dirección de su partido, en quien nunca ha confiado y, o bien obligaba a Junqueras a renunciar por segunda vez a ser candidato (la primera fue con Junts pel Sí en 2015), o bien frenaba sus expectativas electorales. Pero la duda duró poco: Esquerra no quería juntarse con ninguno de los dos partidos por considerarlos un lastre: a unos por corruptos y a otros por ridículos, pero dejó que fuera la CUP quien dijera que no quería mezclarse con los convergentes.
Convergència ya sabe que no habrá lista única y también que por épica que pueda parecer la falsa mítica del president exiliado, su candidatura les conduce a la marginalidad, al «friquismo» y a quedarse encallados en un discurso que los catalanes han superado, como lo demuestran las cada vez menos concurridas demostraciones callejeras y el muy escaso seguimiento que tuvo la huelga general del miércoles. De modo que, asumiendo que su máxima aspiración es disputarse la tercera o cuarta plaza, auspiciará una agrupación de electores que pedirá una lista encabezada por Puigdemont con todos los consellers procesados acompañándolo y los «Jordis» para darle el toque civil. Una propuesta que Puigdemont aceptará en los próximos días desde su refugio en Bruselas.
Una agrupación de electores necesita 55.000 firmas para concurrir a los comicios del 21D. Mas, Quico Homs y los proveedores habituales de la Generalitat y de Convergència (que casualmente casi siempre los mismos) están trabajando para darle forma. Tienen tiempo hasta el día 17.
Es un una operación que saben que nace muerta pero que usarán como banderín de enganche de los independentistas de buena fe para arrojarlos contra Junqueras, haciéndole aparecer como único culpable de que no se haya consolidado una lista única «de país». Es típica operación de desgaste de la vieja convergencia, que en esta ocasión pretende «robarle» 5 o 6 escaños a Junqueras para que, por mucho que gane las elecciones, Cataluña sea ingobernable y no pueda hacer prácticamente nada como president. Así Mas destruyó al Tripartito y superó su particular travesía del desierto.
Sólo algunos de los más inteligentes convergentes que llevan años fuera de la administración saben que no conviene enfadar en exceso a los republicanos. Junqueras y sus muchachos, francamente molestos con esta «operación desgaste», han empezado a pedir presupuesto y metodología a distintas consultoras de auditoría para revisar hasta la última de las facturas de la administración convergente desde 2010 y mandar todas las irregularidades que detecten (que no se auguran pocas) como mínimo a la oficina antifraude, cuando no a la Guardia Civil. En eso Esquerra nunca ha mostrado ningún complejo alguno y se sabe limpia de corrupción.
De aquellos polvos estos lodos
¿En qué se ha convertido hoy el independentismo? El independentismo catalán —con actores como Carles Puigdemont o Oriol Junqueras — ha ev...
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El escalofriante aullido de un viejo lobo hace que me paralice en mi habitación. no consigo descifrar mi rostro contra la os...
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Y una paradoja, que los dirigentes catalanes apoyados por Otegi y personajes significativos del terrorismo a los que ven con simpatía, que l...








Testigo: Gabriel Rufián Romero
Gente de la Sala: (Carcajadas)
Juez: Orden en la sala y muestren un poco de respeto, están en un juicio
Juez: ¿De dónde es Vd.?
Testigo: Catalán
(Más cacajadas, golpes en la mesa, jolgorio, cachondeo y pateos en la sala)
Juez: Sr Rufián le recuerdo que como testigo tiene la obligación de decir la verdad
Fiscal: No hay preguntas, Señoría-
Abogado: Tampoco.....