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jueves, 31 de mayo de 2018

Tengo una amenerta para su grupo

Don Vito cuando ofrece al director de cine que no quiere contratar a su hijo, le dice 'tengo una oferta que no podrá rechazar', es decir una oferta que lleva implícita una amenaza si no se acepta, en este caso en la película aparece entre las sábanas la cabeza de su caballo favorito.
'Amenerta' es un neologismo de las palabras amenaza y oferta, el 'palo y la zanahoria' de siempre.
Es la oferta envenenada de Sánchez a los grupos parlamentarios ajenos al PP., incluido C's.
Después de ser el centro de todos los males, encarcelaciones, exilios, ofrecer la llave de echarlo con un articulo de la Constitución, no se puede rechazar pues no hacerlo comportaría males mayores.
No olvidemos que Rajoy dispone de 137 diputados frente a los 84 de Sánchez, lo cuál le da un aire de oportunismo y mas si contenta a populistas, separatistas, filoetarras, republicanos, soberanistas y encima se pone en contra de la estabilidad que reclama Europa.

¿Qué pasa si Rajoy dimite antes de la votación?

La moción decaería y el presidente y todo el Gobierno quedarían en funciones. El Rey convocaría una ronda de contactos para designar un candidato a la presidencia.

¿Está pensando Mariano Rajoy en dimitir? 
Seguramente es una opción, la decisión del PNV de apoyar la moción de censura presentada por Pedro Sánchez ha colocado al presidente del Gobierno contra las cuerdas.  El presidente del Gobierno ya estaba en el momento más débil de su carrera política debido a la sentencia judicial de la 'Gürtel', conocida la semana pasada, que declara probada la caja b del Partido Popular y señala que no se cree lo que dijo ante la Audiencia Nacional cuando negó esa contabilidad paralela. Los líderes de la oposición han puesto pie en pared y avisan al político gallego que no puede seguir en la Moncloa. 

Después de haber ganado las elecciones ganadas por el PP, el 26 de junio de 2016, posteriores a las de diciembre de 2015, Rajoy renunció a formar gobierno, por no tener los apoyos necesarios y dejó que Sánchez se estrellara, no es lo mismo obtener apoyos para tumbar a Rajoy que para ser investido, Sánchez difícilmente pasaría ese corte, Ribera tiene muy pocos diputados y menos posibilidades todavía, lo cuál provocaría las elecciones automaticas al cabo de 2 meses, mientras se queda en funciones.

El propio presidente ha dicho este miércoles por la mañana en el Congreso que no piensa dimitir. Sus principales colaboradores en el Gobierno y en el PP también lo niegan. Pero en todo caso es una opción de la que el jefe del Ejecutivo dispone si cree que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, va a ganar la moción de censura. Rajoy no puede ya convocar elecciones generales, porque el reglamento se lo prohíbe al estar en marcha esa iniciativa parlamentaria en su contra, pero sí puede apretar el botón rojo de la dimisión en cualquier momento antes de que se produzca la votación, que llegará como pronto el viernes al mediodía. Con su abandono, la moción de censura decaería. El dirigente gallego evitaría de esa manera ser el primer presidente tumbado por la oposición (aunque sería el primero dimitido a raíz de un caso de corrupción) y frenaría (al menos momentáneamente) la llegada de Sánchez a la Moncloa. 

Si Rajoy dimitiera, todo el Gobierno caería con él y todo el Gobierno quedaría en funciones, según el artículo 101 de la Constitución. ¿Seguiría Rajoy en su escaño o abandonaría la política totalmente? Es otra incógnita. El único antecedente es el de Adolfo Suárez y él se quedó hasta la nueva investidura (de Leopoldo Calvo Sotelo), tal como se recuerda en las famosas imágenes del 23-F.

Rajoy prepara la dimisión.

Por cortesía PNV le ha comunicado su decisión antes que a  nadie, abandonó la cámara y no se ha presentado esta tarde en la cámara
Pero es la peor noticia para PSOE, el triunfo de moción ante el casi obligado apoyo de PNV a la moción.



, presumiblemente preparará la dimisión para esta noche, con un discurso que sea el inicio de la nueva campaña electoral.
Rajoy dimite y pasa a ser presidente en funciones. Lo siguiente sería una sesión de investidura con otro presidente. Lo cual implica que primero los grupos tendrían que hablar con el Rey para ronda de consultas, proponer candidato, fechar el día de la votación, votarlo por mayoría absoluta... y si no pues segunda ronda, por mayoría simple... y luego, si el nuevo presidente quiere, convocatoria de elecciones. 

Eso son plazos largos (las fechas las marca Ana Pastor).

El PP estaría en funciones un buen tiempo más. Y las elecciones... pues imaginaros. Por eso digo arriba que su dimisión paraliza la vida parlamentaria.
Y desde luego esto no facilita el resultado de PSOE en las próximas elecciones lo aleja un decenio más.

Es la del PSOE una victoria pírrica en toda regla que le va a provocar un desgaste para una legislatura que dificilmente se acabará, en las nuevas elecciones la indignación de los ciudadanos si como se espera se dispare la prima de riesgo y Rajoy deje de ser el PIM-PAM-PUM del nacionalismo, del populismo, de los filoterroristas y de los pensionistas que él mismo puso en la calle.

No dimitir no es una opción es casi un regalo, así lo comprendió  Rajoy quizás el político mas calculador el que mejor gestiona los tiempos, en 5 días pasa de villano causante de todos los males a héroe defensor irreductible del Estado, corta en seco el ascenso imparable de C's, pues lo convierte en cómplice de que los votantes de 137 diputados se queden sin representación y deja a Sánchez como un oportunista sin escrúpulos.
Ya ni apareció por el Congreso, comió tranquilamente en un restaurante mientras Sánchez y Ribera se batían el cobre, perdiendo votos en cada alegato descarnado y dejando su ambición a la vista ajeno a todo y seguramente sonriendo mientras se fumaba un puro en una plácida sobremesa. 
Es sintomática casi la súplica de Sánchez y Rivera pidiéndole la dimisión, casi como una súplica para no tener que afrontar la que les espera.
Mariano es mucho Mariano .......

domingo, 3 de diciembre de 2017

La teoría del Chivo Expiatorio

Por un lado en PDxCat:

Puigdemont con sus locuras juega a perder para que gane Iceta, ERC y P´s, pues sabe q ese tripartito necesita el pegamento d una moción de censura del PSOE en el Congreso para echar a Rajoy, sin el cuál se abre la posibilidad de un Referéndum pactado y la amnistía de su complicado viacrucis judicial, que a su vez abre paso a una Independencia regulada y admitida internacionalmente, con Rajoy esa vía ya está cerrada. 
En cambio, sabe que si gana él, Rajoy le atornillará y se quedará sin recorrido. 

Por otro lado Pedro Sánchez:

Su estrategia consiste en buscar un chivo expiatorio, causante de todos los males, ese enemigo necesario para cohesionar los ejércitos, aunque para ello tenga que simpatizar con cualquier segmento político (de centro, nacionalista o de izquierdas), que a cada momento le convenga hasta confundirse con él, excepto con uno, que cumple la función de chivo expiatorio.

Su único deseo es gobernar y el método elegido sacrificar a un único culpable, a luz de la mímesis.
La solución más fácil al problema del “todos contra todos” siempre ha sido el “todos contra uno”. Ésta es la idea que subyace en los eslóganes “cordón sanitario” contra el PP, o el intento de Sánchez de contar con los apoyos de Podemos (de C´s y de los nacionalistas también) para el eslogan mil veces repetido: “Echar a Rajoy de la Moncloa”.

Por otro lado Rajoy:

Asume ser chivo expiatorio de unos y otros porque dos chivos expiatorios se neutralizan entre si, tampoco es tan malo que el peor enemigo de Puigdemont sea Rajoy para los enemigos del Independentismo y también para los enemigos de Podemos.
Por aquello de: "los enemigos de mis enemigos, son mis amigos"
De la necesidad virtud, eslogan en el que el gallego es un maestro consumado.
Prefiere rivales debilitados y que ejerzan fuerza para derribarse a si mismos, tal como lo ha sido P. Iglesias en su momento con el PSOE y Puigdemont contra Junqueras.

Por otro lado Iglesias:

Con la batalla por la conquista del voto de izquierdas entre Podemos y el PSOE, pues al desear lo mismo están obligados a luchar entre sí y a imitarse mutuamente con el fin de conseguir lo que el otro tiene (bienes, reconocimiento o votos) en una guerra sin cuartel.  
La fórmula elegida por Iglesias que coincide con Sánchez, consiste en la elección de Rajoy como un chivo expiatorio que concentra la responsabilidad del Mal y corrupción (obviando la corrupción del mismo PSOE y PDxCat) puesto que no es práctico focalizar varios culpables y que por supuesto es externo a la relación conflictiva entre todo el espectro de la izquierda (desde el centro izquierda a la extrema izquierda).

Poco importa que sea irracional focalizar en un único culpable las causas del malestar social, lo cierto es que la figura de Rajoy representa un mito útil en la causa por la superación del conflicto entre los partidos de la oposición en su lucha por el Poder y la crisis económica que amenaza inestabilidad.

Así, la figura del chivo expiatorio culmina con la conversión del teórico culpable en víctima que debe ser sacrificada en aras de la estabilidad de una situación política, aunque las causas reales que han provocado la crisis del país sigan intactas con el sacrificio del designado como culpable. Por eso, la transformación del chivo expiatorio en víctima debe ocultarse para que aquél cumpla con eficacia su papel de bálsamo de la “crisis mimética”, pues si los verdugos saliesen a la luz quedaría descubierta la mentira que todo chivo expiatorio representa, esto es, la de ser el único responsable del conflicto. Por ello son imprescindibles las ideologías y los medios de comunicación que las difunden, encargados de crear la “causalidad diabólica”: arbitrariedad y necesidad. La arbitraria ideología racionaliza la necesidad del designado como chivo expiatorio. 

Hombre de Estado y cambio de chivo.

Con el surgimiento del líder que toma partido por las víctimas y contra la multitud, siempre deseosa del chivo expiatorio que le salve, lo que en términos contemporáneos llamaríamos:
 “Hombre de Estado” o patriota.

El rechazo del patriota a la “causalidad mágica”, a la posverdad, le permite conocer la naturaleza de las cosas, devolviendo a los ciudadanos a los que dirige el sentido de la realidad, que exige como primera condición la responsabilidad de cada uno. Al hombre de Estado se le reconoce porque en la plaza pública grita: “¡el que esté libre de culpa que tire la primera piedra!”. Y él no la tira.  De esta forma evita designar a la víctima y provocar la imitación de sus seguidores. Es decir, neutraliza la resolución fraudulenta de una “crisis mimética”.

¿Se ha convertido Pedro Sánchez en un hombre de estado?

¿Por qué desaprovechó la oportunidad de continuar convirtiendo a Rajoy en el chivo expiatorio tirando contra él la primera piedra? ¿Por qué escapó a la espiral de crear una víctima propiciatoria para explicar el fracaso catalán, cuando no deja de utilizarla en toda España desde su puesto de Secretario General? ¿Se ha convertido en un patriota, en un hombre de Estado?

Caben varias interpretaciones, una de ellas es que ha surgido un segundo chivo expiatorio, Puigdemont, que niega al elegido por Sánchez, otra reside en que, después de oír las críticas de Guerra y González a su inconsistencia política en Cataluña.

Quizás tema convertirse él mismo en el chivo expiatorio de la inacabada guerra civil de su partido. La más probable es que haya intuido que el caso catalán ha liquidado a Podemos como rival, y ha salvado a la que parecía moribunda situación política resultante de la Transición, que ahora amenaza con prorrogarse otros cuarenta años, lo que convierte en innecesario a un chivo expiatorio que ayude a la estabilidad política del país.

Quizás Rajoy le ha ofrecido la vicepresidencia de una Gran Coalición a la que inevitablemente se dirige el país.

Seguramente un poco de todo hay en el táctico cambio de Sánchez. Desde luego no considero que un meditado intento por convertirse en hombre de Estado haya jugado ningún papel.

domingo, 22 de octubre de 2017

La presunta 'Tontuna' de Rajoy

"Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, no temas el resultado de cien batallas; si te conoces a ti mismo, pero no conoces al enemigo, por cada batalla ganada perderás otra; si no conoces al enemigo ni a ti mismo, perderás cada batalla."

El arte de la guerra Sun Tzu 


He llegado a la conclusión de que el Gobierno Catalán en pleno se creen que Rajoy es tonto.

De nada sirve que sea una persona que establece unos objetivos a largo plazo y nada ni nadie puede desvíarle un milimetro, es previsible totalmente, pero a pesar de eso nadie sabe lo que piensa, no da pistas de sus acciones inmediatas. 


Mariano Rajoy, sin grandes aspavientos , ha obtenido apoyo de todos los presidentes de países importantes y democráticos acerca de la cuestión catalana, departe habitualmente con Emmanuel Macron, Angela Merkel y Paolo Gentiloni y ha conseguido el apoyo incondicional del PSOE y Ciudadanos.
Varios meses después de que la manifestación de Barcelona contra los atentados en La Rambla y Cambrils pretendiese ser una humillación para Mariano Rajoy televisada a todo el planeta, las formaciones soberanistas se han saltado todas las normas legales ninguneando a la oposición y menospreciando los trámites legislativos han aprobado un referendum ilegal  han presentado y aprobado en el Parlament la proposición y ley de transitoriedad fundacional de la república catalana.

Y Rajoy con un palmo de narices. Sin reaccionar, sin moverse, llevamos años de 'procés' y de anuncio catalán de que se hará un referéndum de autodeterminación. El Govern de la Generalitat ha dado un paso tras otro hacia el objetivo del 1 de octubre. Rajoy se ha limitado a llevar cada paso al Tribunal Constitucional sin haber abordado el más mínimo gesto político serio de tomar las riendas de esta deriva. 
Los soberanistas catalanes creen haber visto que en Moncloa no hay un estadista, sino que su titular funciona mentalmente como un abogado que se limita a poner recurso a todo lo que pasa por su mesa. O a llevar ante los tribunales a sus adversarios, incapaz de maniobrar desde el inmenso poder que le da la presidencia del Ejecutivo español:
- 'No es que no quiera, no es que no le gustaría hacerlo, es que no sabe. Esa es nuestra fuerza', 

Es lo que comentan en privado algunos soberanistas.

Por lo tanto cada vez dan pasos más atrevidos. Comprobaron hace mucho tiempo que Rajoy es la duda instalada en el poder. Creen haber visto que sus indecisiones no obedecen a un exceso de inteligencia, sino a todo lo contrario. Tal vez sea éste el error de los soberanistas, su soberbia y falta de humildad. Pero calculan al milímetro cada paso mientras ven que Rajoy aparentemente comete torpezas de bulto.

El pontevedrés tuvo la gran oportunidad de demostrar firmeza justo después de la matanza de Barcelona. Podía haber declarado Alerta 5 y desplegado el Ejército en Catalunya. No quiso. Pensó que una medida más prudente basada en reforzar la Alerta 4 sería suficiente, calmaría los ánimos, uniría a todos contra el terrorismo en la batalla común hacia una causa superior, acabar con el fanatismo yihadista. Fue un craso error de cálculo. Los independentistas le dieron la vuelta al atentado y lo convirtieron en un sentimiento popular contra la venta de armas a Arabia Saudita. 

Si hemos llegado al actual grado de tensión es porque unos mesuran con precisión matemática cada movimiento y otro aparentemente van a merced de unos acontecimientos que son  incapaces de prever. Ya lanzados, envalentonados Rajoy no da la talla. Estos últimos meses ha estado varias veces en Barcelona. 

Puigdemont siente un sudor frío está deseando que lo pare alguien, en lugar de eso, se encuentra que lo ningunean a pesar de todos los desafíos, el tiene que llorar solo, su quincena de muertos, ya que optó utilizarlos en su huida 'Thelma y Louise' particular, 

La grandeza de los gobernantes se ve en las circunstancias complejas. Si gobernase otro, se abrazaría a Carles Puigdemont y le daría la independencia, como en 1977 Adolfo Suárez tuvo el valor de abrazarse a Josep Tarradellas, que llegaba de más de 38 años de exilio y le regaló la Generalitat, pero no parece que gobierna un 'tonto' que no se da cuenta de las cosas.

Gobernar es transigir, pero sobre todo es saber mirar a los ojos al rival. La empatía es hija legítima de la inteligencia y hermana de la lucidez. La fuerza de los soberanistas catalanes es burlarse con habilidad maquiavélica del hieratismo hueco de Rajoy. Le ven como a un Goliat bobo. 

Probablemente este es el error de la Generalitat, analizar así a Rajoy. Demasiado ego, poca cintura, menos mano izquierda y nula visión de la jugada. Es tan indiscutible e intocable su poder dentro del PP que si le torean a él hacen lo propio con todo el centro derecha español. Le toman por tonto y ahora blanden el resultado del pasado referéndum, cómo si fuese la Biblia, con Catalunya ahora sí ya convertida en foco de atención internacional de primer orden. Suspender la autonomía ahora generaría portadas en los dos hemisferios. Los soberansitas catalanes juegan con la ventaja de que creen saber que Rajoy tendría miedo a cruzar el Rubicón aunque su corriente sólo midiese un palmo.

Pero está demostrando que de tonto no tiene un pelo, lo máximo que se puede decir de él es que es gallego y actúa como tal. En un 'killer' político con su aguante y su paciencia ha vencido a todos sus adversarios, dentro y fuera de su partido. Los separatistas ahora se dan cuenta, lo están comprobando y por eso están tan nerviosos. Querían que les mandaran a las tropas (cosa que hizo la república) para hacerse las víctimas, pero ni siquiera eso va a hacer falta.

La estrategia de Rajoy no solo ha vencido a los soberanistas, ha destapado sus mentiras, los ha ridiculizado por décadas, hizo aflorar el sentimiento español de los catalanes y ahora los ha ido arrinconando de tal manera que ni siquiera tienen una pista de aterrizaje aceptable.

Además el odio furibundo creado contra el PP, hace emerger C's,  Rajoy garantiza las elecciones españolas y obtiene un aliado para gobernar donde no saca ni el 5% de los escaños. No necesita el voto de los catalanes.

Ahora solo queda seguir con la manipulación y la perversión del lenguaje, que si presos políticos, estado represivo, pueblo oprimido, es un poco ridículo teniendo en cuenta que en cualquier momento se pueden convocar elecciones pero el Gobierno Catalán creo que por fin se ha dado cuenta que la inmensa mayoría de los ciudadanos a pesar del adoctrinamiento y recursos empleados, no somos tontos y ese si que es un gran error, en las últimas encuestas un 42% de catalanes ve bien la aplicación del artículo 155 y la suspensión temporal de Autonomía para corregir todos los abusos perpetrados durante estos 5 últimos años.




De aquellos polvos estos lodos

  ¿En qué se ha convertido hoy el independentismo? El independentismo catalán —con actores como Carles Puigdemont o Oriol Junqueras — ha ev...