Mujer Caramelo






-Ella disimulaba, en realidad sabía que era de caramelo.




-¿Me va a decir vd. que se puso a chupar a una mujer creyéndose que era de caramelo?




-Exactamente.



-Esto es inaudito. ¿No se fijó que se movía que protestaba como un humano?




-Pensé que se hacía pasar por humana para evitar que me la comiera, la razón de existencia de los caramelos es ser comidos. Además huele como un caramelo de fresa y sabe a azúcar y va envuelta en un papel de colores con corazones.



-El que a esta mujer le falte un brazo, vaya vestida con un modelo de Agatha Ruiz de la Prada huela y sepa como un caramelo no quiere decir que lo sea, son casualidades circunstanciales.



Además en el informe policial afirma que vd. la desnudaba lentamente a medida que la iba chupando y afirmando sin ningún rubor "Que rica estás".



-No la desnudaba, la desenvolvía ¿acaso vd. se come los chupachups con el envoltorio? y no la chupaba le estaba lamiendo lentamente.





La víctima subió al estrado. La verdad es que aquella mujer olía poderosamente a fresa.



-Nos puede explicar a la sala, porque razón le falta un brazo.


-Me dieron un mordisco por la calle mientras paseaba.



-¿Y le arrancaron el brazo?¿Dónde lo dejaron?



-Se lo comieron.



-¿Le importaría que un voluntario del jurado se acercase al estrado y comprobase que es vd. humana y que dista mucho de asemejarse a un caramelo?.



-¡Claro que no!.



Se acercó un hombre de mediana edad de complexión fuerte se inclinó ante su escote y pasó la lengua lentamente por su cuello intentando descifrar su sabor.



-¡Es de caramelo! y siguió chupando separándole un poco el cuello de la camisa y abriéndole la blusa para ver que el resto del cuerpo también lo era.



Se produjo un tumulto en la sala, los restantes miembros del jurado quisieron probar también y saltaron de una forma espontánea hacia aquella fémina tan gustosa y poco a poco aquella mujer/caramelo se fue deshaciendo entre aquellas lenguas curiosas hasta que solo quedó su ropa amontonada en la silla de los testigos.



El juez estaba atónito se habían comido las pruebas la víctima y la propia denunciante. Se decidió que aquella hermosa mujer era de caramelo y se borraron de común acuerdo todos los datos para que nunca saliera a la luz aquel acontecimiento.






Es la pequeña historia que explica porque algunos lamen a las mujeres:







No es lujuria ni obscenidad, simplemente es para comprobar que no sea de caramelo.

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