Semántica maldita

Estimados Sres. de Google.
El motivo de la presente es una queja formal sobre su editor.

Ayer mi novia recibió el siguiente e-mail:

"Tu me interesas como una mierda me quedo cada día que paso"

En realidad el texto era el siguiente:


"Tu me interesas
como una mierda me quedo
cada día que paso
sin ti"

¿Qué ha pasado con los espacios? ¿el interlineado? ¿la alineación en el centro?, lo que pretendía ser un mensaje de amor, lo se, sin comas, pues daba por sentado que llegaría en formato verso sin rima, con sus espacios aclaradores necesarios para tomar aire, pero no, supongo que algún robot sin escrúpulos, decidió obviar los malditos espacios, alineaciones y demás zarandajas, el caso es que la coma se comió el 'como', que de verbo se transformó en un miserable adverbio, por no hablar del 'sin ti' omitido, supongo que para sintetizar, quizás para vds. no tenga sentido pero para mi mucho, el caso es que su editor no solo ha destruido la frase, le ha retorcido el sentido, mi relación y ya de paso mi vida.


Ya no puedo dar ningún tipo de explicación coherente a la persona receptora, pues automáticamente me ha bloqueado de todas las redes sociales, me ha sacado del 'whatsapp' y no me coge el teléfono, como da mucho mas crédito a Google que a mi, por lo tanto les ruego vuelvan a remitirle el e-mail debidamente corregido. 




-Tú no eres interesante para mí.
Yo continué caminando a su lado, pero al modo en que un pollo
sin cabeza continúa volando, o sea, muerto. 
Aquella frase me había roto literalmente el corazón. 
Un cuchillo oxidado no habría tenido efectos más devastadores. 
Continué andando, pues, 
por pura inercia hasta su casa y luego seguí hasta la mía sabiendo 
que ya no era necesario imaginar que iba a morir al minuto 
siguiente porque ya estaba muerto. 
Entré muerto en casa y logré alcanzar, muerto, 
el cuarto de baño para ocultar la trágica situación a la familia. 
Al mirarme en el espejo reconocí en mi 
rostro todos los atributos de un cadáver (...)

Estar muerto era en mi situación un consuelo, pues cómo 
soportar vivo, no ya aquel rechazo, sino aquella humillación. 
Tú no eres interesante para mí. 
En una de las miles de veces que repetí la frase, 
reconstruyendo la situación para ver si le 
encontraba una salida, pensé que entre el 
"tú no eres interesante" y el "para mí" había habido una pequeña pausa, 
una cesura, que dejaba una vía de escape. 
Quizá había dicho: 
"Tú no eres interesante, para mí." La coma entre el "interesante" 
y el "para" venía a significar que podía ser interesante para 
otros, incluso para el mundo en general. 
Era la primera vez que le encontraba utilidad práctica a un signo ortográfico, 
la primera vez que le encontraba sentido a la gramática. 
Quizá al colocar aquella coma perpetré un acto fundacional, 
quizá me hice escritor en ese instante. 
Tal vez descubrimos la literatura en el 
mismo acto de fallecer (...)

El mundo (frag), JUAN JOSÉ MILLÁS

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